Saludos, amig@s de la cortina de acero, su plataforma de Steelers en castellano, soy Marcos (@puno_acero en X), desde el Norte de España para la mejor afición, en la mejor liga del mundo, la NFL.
Comenzó un nuevo año, pasada la agencia libre que en realidad no acaba nunca, pasado el Draft (mercado oficial que nos mantienen conectados perennemente a este vicio llamado NFL, incluso habiendo acabado ya la temporada), comienzan los entrenamientos, el establecimiento de los Playbooks, las evaluaciones de los jugadores recién llegados, la búsqueda de oportunidades por jugadores para hacer roster y coaches de encontrar piezas claves que se ajusten a su ideario de juego y que les permita medrar a unos, triunfar a otros y evidentemente con las ilusiones renovadas por parte de todos por una nueva oportunidad de obtener el éxito, tanto franquicias como aficionados…
A todo esto, que de por sí ya es bastante, se añade este año en el caso de Pittsburgh, la ilusión que trae consigo la novedad de un Staff que cambia la mentalidad del equipo priorizando el ataque en su jerarquía, cansados en su mayoría de no ver resultados exitosos al final de cada temporada, más allá de llegar a los playoffs, que para muchos, se quedó obsoleto hace mucho para el estándar de esta franquicia…
Es muchísima la expectación que se ha levantado entre los aficionados y medios con el renovado Staff añadiendo además, un Draft donde se ha priorizado el ataque sobre la defensa (10 picks, 7 ofensivos, 3 defensivos) con la clara búsqueda añadida de nuestro QB franquicia, dando el reconocimiento oficial de que por fin se están equilibrando las cosas, en un equipo que parecía desajustado hacia una de sus fases, no solo en su espacio salarial si no en su prioridad de juego, el lado defensivo, más allá de si es una marca o una identidad, se le llegó a tildar de juego desfasado, antiguo, jurásico, un dolor de cabeza…
Dicho todo esto, que es entendible y que a todos nos hace ilusión, mí preocupación se torna hoy hacia el lado defensivo, quiero mirar de reojo hacia atrás, recordando que el brillo no debe cegarnos y que si algo es Pittsburgh y más en la AFCN Norte es defensa, será Patrick Graham capaz de modernizar una defensa que acabó la 26ª de la liga, con casi 244y/g de pase y 113y/g de carrera permitidas…
Una defensa dónde sus estrellas parecen brillar cada vez menos, donde se han visto números de récord negativos en la última temporada (Bills en casa) y dónde pareciera que está todo controlado bajo el manto de un renovado cambio de paradigma ofensivo, cuando en la opinión de un servidor, la defensa ha sido el mayor problema de este equipo, viéndose desbordado en multitud de situaciones, adoleciendo de capacidad de reacción, con múltiples quejas de sus componentes dentro y fuera de la franquicia y de la concesión de que unos pocos resolverán el problema de todos, cuando este es un juego de equipo.
Una nueva era, volver al pasado, de la pasividad a la disrupción
Para todos aquellos que nos siguen y en líneas generales siguen el juego, nos habrán oído hablar de que esta, es una liga de defensa Nickel (defensa con 5 jugadores de secundaria en el campo) ya que los equipos forman en este sistema la mayor parte de los snaps, debido a que los ataques u ofensivas spread (son los que han estado mandado en una liga de QBs donde cada vez se lanzaba más y se corría menos), te obligan a tener que defender todo el campo hasta la última pulgada tanto vertical como horizontalmente. Además y como saben, esto es cíclico y las distintas fases se van imponiendo unas a otras en función del desarrollo intelectual de las diferentes mentes que dirigen los equipos, parece ser que los equipos encontraron una solución para poder proteger mas campo, la era del Nickel.
Cómo la defensa de Pittsburgh puede modernizarse en la era del Nickel.
Durante décadas, la identidad defensiva de los Pittsburgh Steelers se ha construido sobre una filosofía simple: presión dominante desde el front seven y disciplina estructural detrás, lo que se conoce como defensa base, una 3-4 de manual, con 4 backs defensivos fuera de lo común que de por sí cubrieran una gran área y tuvieran un extra de cualidades sobre todo a nivel individual, para esto hace falta partir de tener un frente dominante y un buen pass rush que obligara a los QBs rivales a no poder progresar y tener que apresurarse en deshacerse del ovoide, los Steelers lo tienen o lo tenían, pero la NFL moderna ha cambiado radicalmente.
Las ofensivas actuales combinan spread formations, RPOs y esquemas de carrera de zona, obligando a las defensas a jugar más snaps en Nickel que en personal base, este cambio genera un déficit estructural que analistas y coaches como Cody Alexander the matchquarters denominan como “nickel tax”, “el impuesto nickel” que apaga progresivamente el brillo de dichas estrellas, sobre todo en el front seven y que obliga zonalmente a la secundaria a tener un papel híbrido en cuanto a talento y comunicación, la pregunta no es si se debe jugar base o nickel, si no cómo cambiar una defensa reactiva basada en la presión desde la base, a una defensa que sea capaz de ser estructuralmente agresiva para no pagar dicho peaje, esta es la misión de Patrick Graham.
La formación nickel funciona bien contra el pase, que como hemos dicho predomina en la liga, pero tiene un coste, supone tener menos hombres y por tanto menos masa en la caja frente a la carrera, si además añadimos el cada vez mas incipiente aumento de formaciones pesadas por parte de los ataques para luchar contra el nickel, personal 12 y 13 (1 runningback y 2-3 TEs) esto proporciona al ataque mayor número de gaps, mejores ángulos de bloqueos y ventaja física, quién en Pittsburgh no es consciente del bajón de productividad del rush y en especial de T.J. Watt o de la desconexión total de los LBs con la cobertura y su comunicación, todo esto es lo que se conoce como el nickel tax, ¿solución? ¿volver a la defensa base? Volveríamos a abrir vulnerabilidades frente el pase y las RPOs…
¿Han encontrado las defensas modernas otra solución?
Pues si uno se fija en los sistemas defensivos que han triunfado estos dos últimos años y las mentes tras ellos, Fangio y MacDonald, parece ser claro que sí, hay algo que los une, la presión estructural, no solo por usar las coberturas divididas que también (split deffence, defensas zonales), si no por convertir la formación Nickel en un sistema agresivo, no reactivo, no depender únicamente del talento individual de tú pass rush, si no de utilizar la presión estructural mediante herramientas o técnicas como los slants (movimiento agresivo de “un” liniero defensivo a un gap no asignado), stunts (movimiento agresivo de “dos o más” linieros defensivos que intercambian sus gaps), Blitzes situacionales (elección del blitz en un momento, distancia,,tendencia ofensiva o down determinado), safeties incorporándose a la caja, DB fits contra la carrera (es decir no sólo se encargan de la cobertura, sino que encajan en un gap determinado en situaciones de carrera), el objetivo no sólo es reaccionar al ataque, es romper la estructura del esquema ofensivo.
Todas estas técnicas defensivas se han convertido en esenciales para luchar contra esquemas como la wide zone, que intenta estirar el campo horizontalmente provocando fallos en los run fits, generando cortes explosivos, con esquemas de read option, etc, la respuesta es penetrar verticalmente y presionar rápido, cosa que los Steelers parecen haber sido incapaces de superar volviéndose pasivos, en parte por su dependencia de la presión individual de sus estrellas, sobre todo desde el edge y en estructuras defensivas estáticas en downs tempranos, en gran medida por el éxito de su pass rush en años anteriores, esperando que el ataque cometa errores en vez de forzarlos, pero todo evoluciona, los ataques modernos buscan colapsar el edge mediante bloqueos, que los linebackers tengan que cubrir mucho terreno y controlar el ritmo con la carrera.
¿Hay potencial para cambiar esta tendencia?
Si hay algo que Graham debe explotar o mejor dicho sacar a relucir es la versatilidad de su roster, su pass rush está más que demostrado pero su impacto debe aumentar todavía más con más movimiento en el front, creando confusión en los bloqueos y mejores ángulos de ataque con jugadores como Watt, Highsmith, Herbig y Sawyer. A su vez, un mayor dominio interior para parar la carrera, esto es crucial hoy en día (sobre todo la zonal), cuando la defensa penetra el running back debe decidir antes y cuando esto ocurre la defensa gana ventaja, penetración interior a base de cambios de gap más fluidos y presión al backfield, claves para parar los esquemas de carrera modernos, jugadores como Harmon, Heyward, Benton, Sebastian Joseph-Day, Black tienen capacidad demostrada.
Los linebackers de hoy en día deben hacer más cosas que simplemente bloquear o tacklear la carrera, deben ser agresivos, deben blitzear, cerrar ángulos de cutbacks o cortes, usar técnicas como la Scrape exchange (intercambiando responsabilidad de gap con un liniero defensivo), acechar amenazando blitzear para caer en cobertura como la “mug technique” y todo ello con un atleticismo necesario para fluir lateralmente y crear presión. Queen, Holcomb o Harrison parecen menos fluidos pero Wilson ya ha demostrado que sabe correr en campo abierto además para esto está el sistema zonal defensivo para comunicarse y cubrir más campo.
Por último y no por ello menos importante está la secundaria, jugar de manera agresiva implica ser eso mismo, agresivos en el exterior para liberar a los safeties hacia el juego de carrera y actuar de manera sorpresiva en momentos determinados, Porter Jr., Jamel Dean o Ramsey te aportan eso, si añadimos la fisicalidad de los safeties como Elliot, Brisker, buscando esos DB fits, presionar desde lejos, cerrar los edges y todo lo anteriormente mencionado, personal hay, pero claro, una cosa es decirlo y otra muy diferente es hacerlo.

El sistema de Patrick Graham suele incluir varios elementos clave:
Movimiento constante del front.
Slants y stunts para romper los bloqueos.
Presiones simuladas.
Amenazar blitz pero soltar jugadores en cobertura.
DB fits en la caja.
Convertir a los safeties en defensores activos contra la carrera.
Edge traps.
Conceptos como Vice donde dos defensores cierran simultáneamente el exterior.
El resultado debe ser una defensa que dicte el ritmo del ataque volviendo la identidad a Steelers.
Resumiendo, los Steelers no necesitan reinventar su defensa, necesitan adaptar su identidad histórica al fútbol moderno, con talento en todas las posiciones y un coordinador creativo, Pittsburgh puede pasar de una defensa que reacciona a una defensa que ataca.
Si esa transición ocurre, la defensa de los Steelers podría volver a ser lo que históricamente ha sido:
Una de las unidades más temidas de la NFL.
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